Retoma el ‘págüer’, get back the poder!

 

Creo profundamente que no estamos siendo como sociedad plenamente conscientes, o quizá no lo suficientemente coherentes dada la situación de colapso que vivimos. Tal vez estamos mirando la realidad como cuando nos despertamos por la mañana y los rayos de luz no nos permiten abrir mucho los ojos, ya que si los abrimos de golpe esa luz tan fuerte no nos deja ver nada.

No sólo estamos ante un colapso medioambiental posiblemente irreversible si no actuamos lo suficientemente rápido y de la manera más inteligente (en su sentido más amplio), sino que estamos ante el colapso del sistema que rige la civilización occidental actual (que ha infectado a medio mundo), y es mejor que lo asumamos de una vez por todas y actuemos en consecuencia.

colapso rae.jpeg
Adjunto definición de la RAE por si alguien no lo pilla. No os cortéis, seguid leyendo que no acaba tan mal.

Me pregunto cuánto tiempo más nos va a llevar desperezarnos y abrir bien los ojos.

Por desgracia, no es nada nuevo, no es que sea cosa de este año 2017 lo de que las grandes corporaciones hayan decidido engañar, explotar y jugar con la vida de los que menos voz tienen para llevarse el mayor beneficio posible sin importarles nuestra salud ni la del planeta, nuestros “derechos humanos”, ni muchísimo menos nuestra felicidad u opinión al respecto (entre un largo etc. de cosas que se pasan por el forro), es algo que lleva ocurriendo siglos.

Tampoco es que nunca nadie nos haya intentado advertir de las nefastas consecuencias de las mil y una políticas implementadas por aquellos (recalco la mayoría masculina siempre al mando del eje político) que a pesar de “estar al servicio de los ciudadanos y ciudadanas” siempre, o en un 99,9% hasta la fecha, actúan de escudo protector para los multimillonarios que en un mundo construido sobre ‘la pela es la pela’ y ‘tonto el último’ representan la ideología capitalista que lo mancha todo. Subrayo ‘construido’ porque para quien piense que el mundo surgió así de la nada, y que lo de que ‘tiene que haber un pobre para que haya un rico’ y que ‘el sistema es el que es y no podemos hacer nada’ tengo una noticia: se equivoca, las sociedades se construyen, cambian, y lo que hoy por hoy todos tomamos por normas es considerado de esa manera porque hemos decidido, en algún punto, tomarlo así.

Y no podemos ignorar el rumbo que han ido tomando muchas de esas normas o políticas, de donde vienen. ‘Pueblo que no conozca su historia está condenado a repetirla’ no sé de quién es esta frase, pero tengo el recuerdo de mi padre diciéndome esto hace algunos años.   Olvidamos constantemente de donde venimos, de donde vienen las normas que rigen nuestra vida, aceptamos como dogmas y verdades absolutas cosas que nos vienen dadas, aunque nos amarguen la existencia o nos coarten la libertad. Vivimos aceptando el ‘esto es así porque lo digo yo’, agachando la cabeza y ‘haciendo lo que tenemos que hacer’ (aunque no tengamos ni idea de a donde nos dirigimos o si eso nos va a llevar realmente a donde queremos).

Asi que por supuesto, pensamos que vivimos en una peli americana, y que si confiamos y tenemos fe, y seguimos remando en la misma dirección, blablabla… vamos a alcanzar otra vez “tiempos dorados”, que nos esperan tiempos mejores, que hay que seguir produciendo y comprando, sobretodo comprando. Ignoramos que medio planeta y por supuesto gran parte de Europa se ha convertido en la gran colonia americana. Todavía creemos en la buena fe de la globalización y en la importancia de ‘estar cada  vez más conectados’ aunque sea todo una farsa y nos hayan lavado el cerebro para creer que la vida es la persecución del american dream y que todo sacrificio merecerá la pena si nos esforzamos mucho en salir de “esta”.

(Creo que no nos hemos cuestionado suficientemente de dónde vienen las modas, la música, las películas y series que más “lo petan” y con qué dinero se han financiado)

Me sorprende de sobremanera que todo lo que se salga o se cuestione de este pensamiento reglado y articulado, aceptado o que no lograron cambiar nuestros antepasados y que ha llegado a nosotros así, sea tachado de inválido, “antisistema” como si acaso las sociedades fuesen algo rígido y perfecto, intocable, ¿acaso si así lo fuese no seguiríamos viviendo como hace miles de años? ¿o es que quizás pensamos que las sociedades cambian por arte de magia o a través de revelaciones espontáneas? o ¿es que acaso las personas que nos cuestionamos la manera en la que se organiza y rige la sociedad como ‘conjunto de personas, pueblos o naciones que conviven bajo normas comunes’ o ‘sistema organizado de relaciones que se establecen entre este conjunto de personas’ pretendemos destruir la sociedad en sí? Pues no.

¿Acaso no son reconocidas y bien agradecidas algunas conquistas en nuestro bienestar físico o mental gracias a las luchas de muchas personas que en su época fueron tachadas de ‘radicales’, ‘antisistema’, blablabla..? ¿Entonces porqué tanta reticencia a cuestionarnos y cambiar la realidad actual?.

El “sistemaque hemos seguido hasta ahora está obsoleto.

(Y aunque soy plenamente consciente que a todos nos cuesta un poco ceder, abrir la mente y cambiar de opinión cuando hemos puesto nuestra fe o buena intención en algo, me sorprende a veces el empeño de algunas personas en mantener su postura contra viento y marea)

Hasta ahora han conseguido hacernos personas sumisas esclavas del dinero, y han logrado hacernos sentir que la vida merece la pena después de habernos sacrificado de algún modo para conseguir dinero: nuestro trabajo, sea o no el que nos guste o nos haga sentir satisfacción merece la pena si ganamos dinero. ¡Qué orgullo cuando nuestros retoños empiezan a ganar dinero!, se hacen mayores y responsables pues ganan euros por si mismos. El ocio siempre es mejor si gastas dinero en el, ¿qué hay mejor que gastar el dinero haciendo que otros te sirvan haciéndote sentir atendido y escuchado como cliente?, el cliente siempre tiene la razón, siempre que tenga dinero claro. Los regalos son mejores si se ha gastado dinero en ellos, alguien gasta su dinero, por supuesto lo más valioso que tiene ya que le ha costado sangre y sudor conseguirlo en ti, ¡cuánto amor!

¿Y si resulta que todo es mentira, que el dinero es una trampa, una soga que nos ponemos al cuello nosotros mismos y que mientras más intentamos conseguir más nos aprieta? Malas noticias, el sistema monetario es la mayor estafa socialmente aceptada.

Pocas veces nos cuestionamos de donde viene nuestro dinero y lo que es peor, casi nunca nos cuestionamos dónde lo gastamos. ¿Acaso nos paramos a mirar en qué invierten las empresas en donde gastamos nuestros euros, en qué países pagan impuestos, en qué condiciones trabajan sus empleadas, o de dónde sacan los materiales para producir y cuáles son los compuestos exactos de sus productos?

En este punto más vale que hagamos una pausa, respiremos y pensemos durante un momento.

Hasta ahora hemos confiado plenamente en el sistema, en el sistema de protección de los derechos humanos, en el sistema de preservación de nuestra salud, del planeta, de nuestra vida y nuestro futuro. Llegados a este momento en el que la realidad nos da una ostia en toda la cara y de repente nos damos cuenta de que nos han estado engañando ¿qué podemos hacer? pues como en otros momentos de la historia de la humanidad: CAMBIAR.

(Los cambios sean para bien o para mal dan miedo, y eso lo entiendo, pero creo que no podemos seguir inmóviles esperando que vengan a salvarnos. Lo que realmente me asusta es que han conseguido paralizarnos durante muchos años, y tras muchos intentos de despolitizar y ridiculizarnos han conseguido neutralizar cada intento de avance social que no siga las reglas de los que mueven el cotarro)

Debemos pensar qué vida queremos para nosotras mismas y para nuestros seres queridos, qué vida y qué mundo queremos dejarle a nuestra prole. Confiar en nosotras mismas, y en nuestro potencial como sociedad. No dar por perdidas las luchas ya conquistadas y que nos quieren arrebatar. Hemos pasado mucho tiempo viviendo tranquilas delegando en otros no sólo la toma de decisiones más o menos importantes, sino también la deriva de nuestra propia vida. Quizás sea ahora, y mejor tarde que nunca, que empecemos a autogestionar nuestra vida, usando nuestro propio juicio como sociedad para regir nuestro comportamiento.

Tiene gracia, y perdónenme ustedes si insisto, que se tache de  “antisistema” la defensa de que debemos devolver el sentido propio y autonomía a la sociedad actual. Es decir, devolver a la sociedad el poder de pensar y decidir sus propias normas de forma ajena a partidos políticos y empresas.

¿Qué sentido tiene que decidan un grupo de hombres con traje en Madrid ciudad (sean de cualquier partido político con más publicidad que sea, que es lamentablemente indiferente) normas y políticas que afecten a personas que viven en un entorno rural en Galicia si no saben lo que es una forma de vida diferente a la suya? permítanme contestar: más bien poco. (Y por supuesto en el caso contrario la respuesta seguiría siendo la misma).  Otro ejemplo, ¿Qué tienen que decir empresarios y políticos americanos y europeos sobre cómo se vive en otros lugares del planeta? nada. Lamentablemente los derechos humanos no son más que una máscara para meter mano donde no corresponde y saquear sin ser vistos. Así, no es raro encontrarse a una misma pensando que ‘bueno, al menos tienen trabajo’ miles de asiáticos explotados por la multinacional “española” Inditex (y antes de que alguien cuestione mi uso del termino ‘explotado’ pido a quien me lea que se cuestione si acaso sería bien aceptado que un ciudadano español trabajase en las mismas condiciones y con el mismo sueldo que esa gente en terreno español, y sin contar las recientes “mejoras” a la desesperada para mejorar su reputación que han hecho a esas condiciones). Y esta incoherencia se repite de forma infinita a lo largo y ancho de la esfera política.

Cuando digo que como sociedad debemos tomar el mando, me refiero a cada pueblo, a cada ciudad, cada población que viva en condiciones similares y de una cierta proximidad geográfica, o entre varias poblaciones que tengan una relación de cooperación o dependencia, ya sea por intercambio de recursos o por que compartan una misma historia.

Nadie que no sepa cómo vivimos, de qué dependemos, cuáles son nuestras necesidades reales e inquietudes, en qué queremos mejorar como sociedad puede representarnos. Y menos aún, cuando tomar el papel de líder conlleva beneficiarse de esa posición de poder para hacer y deshacer a gusto, excusándose en las limitaciones del sistema y echándose la mierda unos a otros. Basta del infantilismo, de la victimización crónica, y de pensar que los malos siempre son “los otros”.

Quizás sea hora de revisar nuestros valores, revisar lo que han estado haciendo mientras ganábamos y gastábamos el dinero sin cuestionarnos lo que había detrás. Y por supuesto, cuestionarnos si acaso no tenemos todas unos mismos “mínimos común múltiples” deseables para todos los seres de este mundo: igualdad, libertad de ser y de expresar, amor, salud y bienestar. Y sobretodo, quizás es hora de reconocer que estos valores  no están siendo respetados y que quizás, debemos empezar por respetarlos y exigirlos. Por supuesto, comenzando por nosotras mismas, las personas que nos rodean, nuestra comunidad, a ‘los de siempre’ y a quienes llegan con o sin aviso.

En este marco resurgen corrientes de pensamiento, están pasando cosas maravillosas y os invito que exploréis, porque ¡hey, no hay nada que no tenga solución!                                           Hay camino y soluciones, siempre las ha habido, es hora  repensarlas ¡y usarlas!

En próximas cartas abiertas espero compartir algunas propuestas y alternativas.

Retomemos el mando de nuestro ser, y ayudemos a que cada ser viva un poco más en paz.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s